
Esta hermosa señora sesentona, marcò indiscutiblemente a varias generaciones. Recuerdo que mis padres la adoraban allà por los inicios de los 80’s y que yo me enloquecia bailando “explota, explotame, explò…” y revoleando mi melenita rubia al viento.
Pero no es de su genio artistico/marketinero, ni de las emociones que evoca recordarla de lo que queria hablar.
Los otros dias mi marido comprò una de esas revistas faranduleras que uno utiliza muy bien para ir al baño, y me quedè colgada leyendo una entrevista. Ella admite que hizo una carrera brillante, pero que en su vida hubo un vacio que necesitaba llenar: la maternidad, de todas formas sabia que con su trabajo no iba a poder darle el lugar que un hijo merecida y, viendo que la naturaleza ya no le daba la oportunidad de engendrarlo, entonces decidiò no tener ninguno.
Me gustò el hecho de que en su momento haya tenido el corage de elegir no traer un hijo al mundo para no someterlo al stress y al vacio de una madre a medias, una madre que en ese momento estaba en la cima del mundo, que viajaba, laburaba 20 hs. por dia y que si bien el mandato natural, social, de rol femenino, etc… por un lado le gritaba que tenia que ser madre, por el otro la coherencia le susurraba que no era el momento.
La mina se dedicò exclusivamente a su carrera, hasta que se diò cuenta que el arroz se le habia pasado y como persona coherente que parece ser, en vez de hacer experimentos (que despues de cierta edad son discutibles) decidiò colmar ese vacio adoptando 10 hijos a distancia.
Uno podrà pensar lo que quiera de esta mujer pero no se puede negar que al menos le solucionò la vida a 10 personas que van a tener la posibilidad de crecer y educarse con dignidad. Y yo la aplaudo por eso!!